“Nunca negocies con amigos”. ¿Has oído esta frase alguna vez?

 

¿Crees que deberías desperdiciar la oportunidad de negociar con familia y amigos cuándo hay una oportunidad de negocio?.

 

Cuándo añades afectos en los negocios, llegar a un acuerdo puede ser complicado, porque se mezclan las emociones de las partes, es decir, la parte subjetiva, y lo que hay que lograr es que el acuerdo sea lo más objetivo posible.

 

Os cuento que tres situaciones podemos encontrarnos cuándo negociamos con amigos y familia:

 

1- Transacciones económicas: 

 

Piensa en cómo negociarías el precio de un artículo o servicio con un amigo o familia, y cómo lo harías con un cliente. ¿Qué precio crees que hubiera sido mejor para tí?.

Cuándo hay lazos cercanos, queremos favorecer al amigo o familiar, porque pensamos en su bienestar y en que debemos hacerle un buen descuento para que la relación no se deteriore. Sin embargo, cuándo negociamos con un cliente o potencial cliente, esperamos ser compensados en base a nuestro esfuerzo, tiempo y dinero invertido.

Para evitar el conflicto, lo que hacemos muchas veces es llegar a un acuerdo mediocre y poco satisfactorio para nosotros.

Para mejorar la calidad objetiva de su oferta cuando negocie con amigos, acuerda de antemano que dependerá del valor justo de mercado de un artículo o servicio en lugar de tratar de otorgarse favores especiales entre sí.  Finalmente, acepta que puedes obtener un mejor trato negociando con un extraño en su lugar.

 

2- Favores especiales:

 

Es natural querer ayudar a amigos y familiares cuando tenemos la oportunidad de hacerlo. Pero considera lo que puede suceder cuando la línea se desdibuja entre la bondad y el comportamiento no ético.

 

3- Rupturas comerciales: 

 

Has estado haciendo negocios con un amigo o familiar, pero ahora quieres salir. ¿Cómo puedes negociar la disolución de tu relación de trabajo sin arruinar tu relación personal?

Al comenzar una relación comercial con alguien cercano, tómate el tiempo para analizar las normas, estándares y procesos que utilizarás para resolver cualquier disputa o cambio significativo en el negocio que pueda surgir. Puede ser difícil plantear la posibilidad de un conflicto cuando una nueva empresa está despegando. Sin embargo, hacerlo mejorará enormemente sus probabilidades de mantener una relación personal sólida en caso de que reduzcas tus negocios.

 

Beatriz Louzao
Formadora en Negociación
Entusiasta del continuo aprendizaje en temas de Negociación Nacional e Internacional
Experta en Negociación en Retail
beatrizlouzao@getplus.es