Me encanta negociar y mi experiencia impartiendo cursos de negociación me ha demostrado que, en ocasiones, no nos atrevemos a negociar el precio de una vivienda que deseamos comprar, por miedo o desconocimiento. Estoy convencida de que no hay buenos o malos negociadores, sino habilidades de negociación que se pueden mejorar siempre.

 

Con este post quiero que pierdas el miedo a la hora de negociar el precio de una vivienda. Sé que se trata de la inversión más importante de la vida de muchas personas, por lo que es fundamental tener claro cuál puede ser la estrategia más adecuada para negociar el precio y rebajarlo.

 

Tips para negociar el precio de una vivienda y reducirlo

Imagina la situación: llamas a un anuncio que has visto en un portal de viviendas en venta, pides información, visitas  el piso y ¡te encanta! Pero… te parece un poco caro. ¿Qué puedes hacer para bajar el precio y vivir en la casa de tus sueños? Te propongo algunas ideas para negociar el precio de una vivienda y lograr tu objetivo:

  • Analiza el mercado. Busca viviendas de similares características y compara el precio. Es importante buscar viviendas que sean parecidas en cuanto a ubicación, superficie y estado.
  • Visita la vivienda que deseas comprar con un técnico. Puede que en la visita se detecten desperfectos que te puedan servir como argumento para reducir el precio. Es importante que pruebes el funcionamiento de puertas, ventanas, electrodomésticos y que el técnico analice el estado de las estructuras de la vivienda y del edificio. Puedes, por ejemplo, proponer asumir el gasto de alguna obra, si te reducen el precio.
  • Demuestra tu solvencia. Si el vendedor analiza tu solvencia y ve que tienes una hipoteca preconcedida o medios suficientes para hacer frente a la compra, tendrás más opciones de ser el comprador elegido y de pedir una reducción en el precio.
  • Si puedes, realiza un solo pago. Un único pago de todo el precio puede ser una buena arma para lograr que el vendedor reduzca el precio.
  • Si no puedes, solicita plazos de pago flexibles. Puede que el vendedor necesite un tiempo para desalojar la vivienda, por lo que podrás aprovechar esa situación para solicitar flexibilidad en los pagos, pactando, por ejemplo, un pago de precio aplazado en varias cantidades.
  • Entrega una cantidad de arras mayor. Es habitual que antes de la firma de la escritura de compraventa, se firme un contrato de arras. Para obtener mejores condiciones y ganar tiempo si, por ejemplo, necesitas una hipoteca, puedes entregar una cantidad de arras mayor.
  • Utiliza los gastos de la compraventa. Ya sabrás que la compraventa genera una serie de gastos como: los honorarios del Notario que elabora la escritura de compraventa, del Registrador de la Propiedad que la inscribe y de la gestoría que gestiona el pago de impuestos y la inscripción de la escritura. ¿Quién paga estos gastos? Es bastante habitual que se pacte que los gastos se pagan “según ley”, esto quiere decir que se aplica el artículo 1.455 del Código Civil que establece lo siguiente:

Los gastos de otorgamiento de escrituras serán de cuenta del vendedor, y los de la primera copia y los demás posteriores a la venta serán de cuenta del comprador, salvo pacto en contrario.

Lo importante, es que se puede pactar otra cosa, por ejemplo, que todos los gastos los asuman el vendedor o el comprador. En este punto, tendrás otra importante baza de negociación, quizás si el vendedor se niega a reducir el precio le puedes solicitar que pague todos o gran parte de los gastos de la compraventa.

  • Pon en práctica la técnica MAPAN. La técnica MAPAN (o mejor alternativa posible a un acuerdo negociado) consiste en fijar un precio y tener otra alternativa para el caso en que la otra parte se niegue a aceptarlo. Esa alternativa te dará fuerza en la negociación.

En definitiva, es fundamental estudiar muy a fondo la situación y pensar en estrategias de negociación concretas antes de comenzar a negociar.

Si quieres mejorar tus habilidades para negociar, no dudes en contactar conmigo. ¡Te ayudaré en lo que necesites!