Si eres emprendedor y te has propuesto alquilar un local para desarrollar tu negocio, es preciso que conozcas la mejor forma de negociar el contrato de arrendamiento para proteger tus intereses. Te contamos cómo hacerlo.

 

Es evidente que en una negociación de un contrato de arrendamiento el propietario y el inquilino tienen un objetivo común (alquilar el local), pero en determinados aspectos (renta, garantías, obras) pueden tener posiciones encontradas en las que tendrán que alcanzar un acuerdo.

 

Prepara la negociación y fija tus objetivos

Imagina que ya has encontrado el local que buscabas, lo has visitado y has hablado con el propietario para conocer las condiciones esenciales sobre la renta, los gastos y las garantías. Llega el momento de preparar la negociación del contrato para lo cual deberás tener en cuenta lo siguiente:

  • Cuál es tu objetivo para cada punto del contrato. Por ejemplo, en cuanto a la renta puedes tener un presupuesto máximo incluyendo los gastos (como los de comunidad).
  • Qué ofrecer para alcanzar un acuerdo. Piensa en lo que le puedes ofrecer al arrendador para lograr el acuerdo final y la firma de contrato. Por ejemplo, si le pides que te rebaje un poco la renta, le puedes ofrecer una mayor duración del contrato.

Mantén siempre una actitud positiva

Durante la negociación pueden surgir numerosos aspectos en los que puedes no estar de acuerdo con el arrendador y en esos casos es donde vas a tener que mantener la calma y mostrar una actitud positiva enfocada hacia una solución. Plantea formas de encontrar puntos en común para fijar las bases de un acuerdo.

 

Aspectos del contrato de alquiler que debes tener en cuenta

Cada aspecto del contrato de alquiler debe ser tratado de forma distinta y los aspectos más importantes a negociar serán los económicos, es decir, la renta, los gastos que se repercutan y las garantías.

 

Por lo que se refiere a la renta, si ya has establecido un presupuesto máximo respétalo y ofrece algo a cambio como hacerte cargo de alguna obra relativa al local o dar más tiempo de duración del contrato, tal y como decíamos antes.

 

En cuanto a los gastos, es importante que cotejes qué gastos te quiere repercutir el arrendador y qué importe tienen ya que podría aumentar bastante la cantidad a pagar al mes.

 

Finalmente, por lo que se refiere a las garantías tendrás que entregar la fianza legal obligatoria de dos mensualidades de renta y, además, es posible que el arrendador te pida alguna garantía adicional. En este caso, durante la negociación puedes ofrecer diversas alternativas como un aval bancario (el banco garantiza el cumplimiento del contrato), un depósito en garantía (cantidad de dinero que se entrega por el arrendador al arrendatario en garantía del cumplimiento del contrato), una fianza personal (un administrador de una sociedad, por ejemplo, avala a la sociedad en el contrato) o una carta de patrocinio (una sociedad matriz garantiza el cumplimiento del contrato por parte de una sociedad filial).

 

Plasma la negociación por escrito

Una vez que se han cerrado todos los puntos de la negociación es importante que se plasmen en un contrato por escrito para evitar cualquier problema en el futuro entre las partes y que todo quede claro.

 

En el momento de la firma deberás cotejar que todo lo acordado se encuentra efectivamente en el contrato.

 

Beatriz Louzao
Formadora en Negociación
Entusiasta del continuo aprendizaje en temas de Negociación Nacional e Internacional
Experta en Negociación en Retail
beatrizlouzao@getplus.es